El otro día antes de tocar en Callao nos hicimos una foto con la función automática de la cámara de Ortín sobre el techo de su coche. Justo enfrente de nuesto local de ensayo.
Horas después la cámara se estrelló contra el suelo y murió. Fue la única instantánea (hay algún vídeo que en breve subiremos) que capturó.

Desde entonces le he cogido mucho cariño a esta fotografía.  Tiene pinta de ser la típica foto que voy a mirar dentro de unos años con mucha nostalgia.