A lo pijo ya tenemos más o menos perfilado el 40% del disco. Y ya sé que uno no debe decirlo pero llegados a este punto como lo creo lo digo: menudo DISCAZO está quedando, leñe! El hecho de no tener las canciones muy sobadas, de entrar a grabarlas nada más escribirlas y currarse los arreglos in situ le dan una frescura maravillosa.
A veces me olvido de una estrofa que he escrito y al releerla me parece buena, ergo lo es. Lo mismo con las canciones, a veces no las recuerdo del todo bien y al escucharlas me encantan, pero mucho, mucho. Espero que os pase lo mismo a los demás. De todas maneras, llegados a este punto musical de mi vida lo importante para mí realmente es disfutar como un enano haciendo discos, va en serio.
Hoy hemos regrabado «¿Dónde están las flores que nos prometieron?» a un tempo más rápido. Héctor ha tenido la genial idea de que le metamos un banjo y le va como anillo al dedo. Nos hemos reído un rato con la letra ya que está aún pendiente una estrofa y han salido cosas para partirse!
Luego atacamos «No es fácil ser hombre» que está quedando bastante Blur. Es una canción muy muy agradecida para meterle arreglos, y la letra… telita!
Al final de la tarde un pequeñísimo grupo de personas cercanas las han escuchado y han disfrutado de lo lindo. Lástima que no volvamos a grabar hasta el proximo domingo pero así reposan un poco y podremos verlas con perspectiva. Por cierto, durante las próximas sesiones mezclaremos una canción y ya veremos que hacemos con ella. Estad atentos…